Aunque quizás no lo creas, sí es posible fortalecer los hombros mientras permaneces sentada en tu escritorio o tu sillón, y ni siquiera se necesitan movimientos complicados. Según los expertos, simplemente debes sentarte derecha, bajar los hombros y girarlos hacia atrás. Mantener esa posición durante períodos prolongados fortalece los músculos pequeños que promueven la estabilidad del hombro y mejoran la postura encorvada, que de hecho es mala para los hombros.
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Si tienes tiempo para un ejercicio un poco más complejo, los médicos recomiendan cualquiera de los siguientes. Siéntate derecha mientras los realizas:
- Círculos con los brazos. Estos trabajan los músculos del manguito rotador. Mantén los brazos extendidos a los costados, paralelos al piso. Haz algunos círculos grandes en el aire, después círculos medianos y luego pequeños. Inténtalo con los pulgares hacia arriba durante algunas rotaciones, luego los pulgares hacia abajo. Haz los círculos hacia adelante o hacia atrás.
- Elevaciones de brazos. Estos trabajan los músculos principales de los hombros, llamados deltoides. Mantén los brazos extendidos a los costados, estirados o ligeramente doblados. Levanta lentamente los brazos hacia el techo (no más arriba de la cabeza, si tienes lesiones en los hombros) y después bájalos lentamente. Repite la elevación de brazos unas 10 veces. También puedes hacer este ejercicio con los brazos extendidos frente a ti.
- Deslizamientos de manos. Estos estiran los hombros. Extiende los brazos frente a ti y coloca las palmas hacia abajo sobre un escritorio o un taburete. Desliza las manos hacia adelante lo más que puedas, manteniendo los brazos rectos y llevando la barbilla hacia el pecho mientras lo haces. Mantén el estiramiento y luego invierte el movimiento hasta que estés sentada.
Fuente: Harvard Medical School