El pan es un alimento básico en muchas dietas, pero no todos son iguales en cuanto a su valor nutricional. La clave para elegir el mejor pan está en revisar sus ingredientes y beneficios para la salud.

¿En qué fijarse al elegir un pan saludable?

1. Harinas utilizadas

  • Integral: Hecho con harina de grano entero, conserva más fibra y nutrientes.
  • Refinado: Elaborado con harina blanca, tiene menos fibra y un mayor impacto en la glucosa.
  • Harinas alternativas: Panes de centeno, avena o legumbres pueden ofrecer beneficios adicionales.

2. Contenido de fibra

Se recomienda que el pan contenga al menos 3 gramos de fibra por porción para favorecer la digestión y la saciedad.

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3. Azúcares y aditivos

Algunos panes comerciales contienen azúcares añadidos y conservantes. Es mejor optar por versiones sin jarabes o edulcorantes artificiales.

4. Cantidad de sodio

Un exceso de sodio puede ser perjudicial para la salud cardiovascular. Se recomienda que el pan tenga menos de 200 mg de sodio por porción.

5. Fuente de proteínas y grasas saludables

Algunas opciones incluyen semillas (chía, lino, girasol) que aportan grasas saludables y proteínas.

Tipos de pan y sus beneficios

  • Integral. Rico en fibra, mejora la digestión y ayuda a regular la glucosa.
  • Centeno. Contiene más fibra y suele tener menor impacto en el azúcar en sangre.
  • Masa madre. Su fermentación mejora la digestión y la absorción de nutrientes.
  • Con semillas. Aporta ácidos grasos esenciales, proteínas y más saciedad.

El mejor pan es aquel que se ajusta a tus necesidades nutricionales. Leer la etiqueta y elegir opciones con ingredientes naturales, alto contenido de fibra y menos aditivos es la mejor estrategia para aprovechar sus beneficios.

Fuente: Harvard T.H. Chan School of Public Health