La fatiga es uno de los síntomas más comunes de la hiperglucemia (altos niveles de azúcar en sangre). En las personas con diabetes, se conoce como fatiga diabética. Muchas personas con esta afección se sienten cansadas constantemente, sin importar lo bien que duerman o coman, e independientemente de si hacen o no ejercicio con regularidad.
Diversas investigaciones han demostrado que hasta el 68% de las personas con diabetes experimentan fatiga. Sin embargo, la fatiga no solo se presenta en personas con diabetes. También puede presentarse en personas con niveles normales o prediabéticos de azúcar en sangre si experimentan un aumento repentino de azúcar sanguínea.
Ciertas afecciones también pueden causar fatiga, como por ejemplo:
- Mala calidad del sueño
- Hábitos de vida poco saludables, como una dieta deficiente, saltarse comidas, falta de ejercicio y consumo excesivo de cafeína o alcohol
- Anemia
- Obesidad
- Fibromialgia
- Complicaciones de la diabetes, como neuropatía, insuficiencia cardíaca o enfermedad renal
- Hipotiroidismo
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Cuando el cuerpo experimenta un aumento repentino de los niveles de azúcar en sangre, se esfuerza al máximo para intentar producir suficiente insulina para equilibrar dicha azúcar. Si no hay suficiente insulina o el cuerpo no responde a ella como debería, el organismo comenzará a extraer energía de la grasa para generarla.
Cuando esto sucede, se utiliza energía proveniente de la descomposición de una molécula conocida como trifosfato de adenosina (ATP). Cuando el ATP libera uno de sus tres fosfatos para obtener energía, se transforma en otra molécula conocida como difosfato de adenosina (ADP). Si no hay fuentes de energía de las que extraer energía, el ATP no puede recuperar el fosfato que perdió, lo que provoca fatiga.
Fuente: Very Well Health