La dieta alcalina se basa en la idea de que ciertos alimentos pueden modificar el pH del cuerpo y promover un entorno más saludable. Sus defensores afirman que reducir el consumo de alimentos ácidos como carnes y harinas refinadas; y aumentar la ingesta de frutas, verduras y frutos secos, puede mejorar la salud ósea, prevenir enfermedades crónicas y reducir la inflamación.

¿Realmente los alimentos pueden cambiar el pH del cuerpo?

El cuerpo humano mantiene un equilibrio del pH de la sangre en un rango muy estrecho (aproximadamente 7.35-7.45), y la alimentación no puede alterarlo significativamente. Sin embargo, lo que sí puede influir es la forma en que ciertos alimentos afectan la salud metabólica y el sistema renal.

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Posibles beneficios respaldados por la ciencia

  1. Salud ósea. Algunos estudios sugieren que una dieta rica en frutas y verduras puede reducir la excreción de calcio en la orina, lo que podría beneficiar la densidad ósea. Sin embargo, no hay evidencia suficiente para afirmar que la dieta alcalina previene la osteoporosis.
  2. Función renal. Las personas con enfermedad renal pueden beneficiarse de una dieta menos acidificante, ya que los riñones son responsables de eliminar el exceso de ácido del cuerpo. Reducir el consumo de proteínas animales y aumentar los vegetales puede aliviar la carga renal.
  3. Reducción de inflamación. Una dieta rica en alimentos de origen vegetal y baja en procesados puede reducir la inflamación y mejorar la salud general, aunque esto no está necesariamente relacionado con su efecto sobre el pH.
  4. Riesgo de enfermedades crónicas. Comer más alimentos alcalinos, como frutas y verduras, puede reducir el riesgo de enfermedades metabólicas, pero esto se debe más a su contenido de nutrientes que a su impacto en la acidez del cuerpo.

Así que ya lo sabes, aunque la dieta alcalina promueve hábitos saludables al priorizar el consumo de alimentos naturales, la idea de que puede modificar el pH del cuerpo y prevenir enfermedades graves carece de suficiente respaldo científico.

 

Fuente: National Center for Biotechnology Information (NCBI)