El síndrome del intestino irritable (SII) es un trastorno digestivo que provoca molestias como hinchazón, dolor abdominal, diarrea o estreñimiento. Aunque no tiene cura, llevar una alimentación adecuada puede ayudar a controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida.
Alimentos que pueden empeorar el SII
1. Lácteos. La lactosa presente en la leche y sus derivados puede ser difícil de digerir para algunas personas con SII, causando hinchazón y malestar. Optar por productos sin lactosa o alternativas vegetales puede ser una mejor opción.
2. Legumbres. Frijoles, lentejas y garbanzos contienen oligosacáridos, un tipo de carbohidrato que puede fermentar en el intestino y generar gases, agravando los síntomas.
3. Alimentos ultraprocesados. Embutidos, comida rápida y productos con conservantes suelen contener grasas y aditivos que pueden irritar el intestino y dificultar la digestión.
4. Bebidas con cafeína o alcohol. El café, el té negro y el alcohol pueden estimular en exceso el intestino, provocando episodios de diarrea o cólicos en personas sensibles.
5. Edulcorantes artificiales. El sorbitol, manitol y xilitol, presentes en chicles y productos «sin azúcar», pueden generar gases y malestar intestinal al ser fermentados en el colon.
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Consejos para una dieta amigable con el SII
- Preferir alimentos de fácil digestión como arroz, papa y calabaza.
- Comer porciones pequeñas y masticar bien los alimentos.
- Llevar un registro de alimentos para identificar cuáles desencadenan síntomas.
- Mantener una hidratación adecuada y evitar bebidas gaseosas.
Cada persona con SII tiene una tolerancia diferente a los alimentos, por lo que es recomendable ajustar la dieta de acuerdo con la respuesta del cuerpo y, si es necesario, consultar con un especialista en nutrición.
Fuente: National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIDDK)