Los edulcorantes artificiales y naturales se han vuelto populares como alternativa al azúcar, especialmente en personas que buscan reducir su consumo calórico o controlar enfermedades metabólicas como la diabetes. Sin embargo, recientes estudios han señalado que estos compuestos podrían alterar la microbiota intestinal, afectando la salud digestiva y metabólica.

¿Cómo afectan los edulcorantes a la microbiota?

1. Alteración del equilibrio bacteriano. Algunos edulcorantes no calóricos, como la sacarina, el aspartame y la sucralosa, han demostrado modificar la composición de la microbiota intestinal. Esto podría afectar la diversidad de bacterias beneficiosas, promoviendo el crecimiento de microorganismos menos favorables.

2. Posible impacto en la tolerancia a la glucosa. Estudios en animales han sugerido que ciertos edulcorantes pueden inducir cambios en la microbiota que alteran la respuesta del cuerpo a la glucosa, lo que podría aumentar el riesgo de resistencia a la insulina.

3. Efectos sobre la inflamación intestinal. Algunos compuestos presentes en los edulcorantes pueden influir en la producción de metabolitos inflamatorios en el intestino, lo que podría contribuir a problemas digestivos o aumentar el riesgo de enfermedades inflamatorias intestinales.

4. Diferencias entre edulcorantes. No todos los edulcorantes tienen el mismo efecto en la microbiota. Mientras que los edulcorantes artificiales han mostrado un impacto negativo en algunos estudios, otros como la stevia o los polioles (xilitol, eritritol) parecen tener efectos más neutros o incluso beneficiosos en ciertas condiciones.

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¿Deberíamos evitar los edulcorantes?

El impacto de los edulcorantes en la microbiota depende de múltiples factores, como la cantidad consumida, el tipo de edulcorante y la microbiota de cada persona. Aunque no es necesario eliminarlos por completo, es recomendable moderar su consumo y priorizar alternativas naturales como la stevia o el eritritol.

 

Fuente: Suez, J., et al. (2014) – Nature