La hiperpigmentación se refiere a una piel que se oscurece en comparación con su color natural. Estas manchas de decoloración pueden desarrollarse en cualquier parte de la piel, pero suelen observarse con mayor frecuencia en las áreas expuestas al sol, como la cara, el cuello, el pecho, la parte superior de los brazos y las manos, y las espinillas.

Según el tono de piel, tales áreas pueden tener un aspecto marrón, bronceado, rosado, gris, negro o incluso morado. A diferencia del bronceado, que aparece y desaparece, la hiperpigmentación tiende a ser más duradera, aunque las áreas pueden aclararse o desvanecerse con el paso del tiempo y con tratamiento.

Cabe señalar que la hiperpigmentación se presenta cuando las células de la piel producen demasiada melanina, el pigmento proteico que colorea nuestra piel y cabello.

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Esto puede suceder debido a factores hereditarios, afecciones médicas, medicamentos e influencias externas. Las causas más comunes incluyen las siguientes:

  1. Exposición al sol
  2. Genética
  3. Fluctuaciones hormonales, como las que se dan durante el embarazo
  4. Medicamentos, incluidos ciertos antibióticos y fármacos que aumentan la sensibilidad al sol
  5. Exposición a metales pesados, como hierro, arsénico, oro, hierro y plomo
  6. Tratamientos hormonales orales
  7. Fumar tabaco
  8. Diabetes y enfermedad de la tiroides
  9. Insuficiencia suprarrenal, incluida la enfermedad de Addison, en la que el cuerpo no produce suficiente cantidad de la hormona cortisol
  10. Ciertas afecciones dermatológicas, como acné y dermatitis atópica
  11. Lesiones o inflamaciones en la piel

RECUERDA: Si tienes áreas de hiperpigmentación que muestren más de un color o que no respondan al tratamiento, programa una cita con un dermatólogo. Tu médico evaluará el sitio y realizará una biopsia de piel si es necesario.

 

Fuente: Harvard Medical School