Un sueño de calidad es fundamental para que el cuerpo queme calorías. No dormir lo suficiente o tener un sueño fragmentado puede afectar negativamente la manera en la que el cuerpo utiliza los alimentos para obtener energía.
La falta de sueño se asocia con la resistencia a la insulina (las células no responden a la insulina para absorber la glucosa en sangre como energía, lo que provoca un aumento de los niveles de azúcar en sangre), la cual puede actuar como precursora de la prediabetes (niveles de azúcar en sangre que no son lo suficientemente altos como para considerarse diabetes tipo 2).
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Un sueño de calidad puede contribuir tanto a mejorar el metabolismo como a un microbioma intestinal saludable (la comunidad de microbios intestinales que ayudan en la digestión).
Una noche sin dormir puede significar que se quemen más calorías ese día en particular. No obstante, la falta crónica de sueño afecta muchas funciones corporales y podría provocar un aumento de peso involuntario. Si además intentas perder peso reduciendo la ingesta diaria de calorías, dormir menos podría incluso llevar a una menor pérdida de grasa.
Fuente: Very Well Health