La claustrofobia es el miedo irracional a los espacios cerrados.

Las personas que sufren claustrofobia por lo general hacen todo lo posible para evitar los espacios cerrados, como elevadores, túneles, trenes subterráneos y baños públicos. Pero evitar dichos lugares puede reforzar el miedo.

Algunas personas con claustrofobia experimentan una ansiedad leve cuando se encuentran en un espacio cerrado, mientras que otras sufren una ansiedad grave o un ataque de pánico.

Muchas situaciones o sentimientos distintos pueden desencadenar la claustrofobia. Incluso pensar en determinadas situaciones sin haberse expuesto a ellas puede actuar como un desencadenante.

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Los desencadenantes habituales de la claustrofobia incluyen los siguientes:

  1. Elevadores
  2. Túneles
  3. Trenes subterráneos
  4. Baños públicos
  5. Habitaciones cuyas puertas deben estar cerradas con llave
  6. Automóviles
  7. Habitaciones de hotel con ventanas selladas
  8. Aviones

RECUERDA: Si en los últimos 6 meses te has sentido ansioso(a) por estar en un espacio cerrado o en un lugar lleno de gente, o has evitado tales situaciones por este motivo, es probable que sufras claustrofobia.

De ser así, acude con un profesional de la salud mental a la brevedad.

 

Fuente: NHS